Lima

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¡El viaje que tanto soñé finalmente había llegado! Optamos por el mes de mayo porque en Perú empieza el invierno: las temperaturas no son muy bajas y no llueve, es la estación seca.

Compramos el ticket aéreo en enero (alrededor de €700.00 por persona), mientras que para la organización del itinerario recurrimos a Peruresponsabile.it, una agencia especializada en viajes a medida en Perú. Nos propuso el circuito “clásico del sur de Perú” de 17 días y 16 noches, al precio de €2,000.00 por persona.

El vuelo de Roma a Lima, con una parada de 2 horas en París, duró aproximadamente 12 horas. Llegamos al aeropuerto Jorge Chávez en Lima a las 16:30 hora local. Un conductor de peruresponsabile.it nos estaba esperando con un minibus de 7 plazas. La temperatura era óptima, alrededor de 24 grados, el cielo estaba cubierto por una espesa neblina y el sol no se veía por ninguna parte.

¡Lima es una ciudad muy grande, se compone de unos sesenta municipios pegado el uno al otro con más de 10 millones de habitantes! Fue fundada en 1535 por el conquistador Francisco Pizarro.

¡El aeropuerto es accesible por una sola carretera y el tráfico para entrar o salir es tremendo! ¡Parecía que los diez millones de “limeños” se habían citado al aeropuerto!

¡Nos llevó más de 1 hora salir del aeropuerto!

Ponte della PanamericanaEl conductor nos acompañó directamente al hotel “Casa Andina Standard – Miraflores Centro” en el distrito de Miraflores.
Un excelente hotel con habitaciones amplias y un desayuno rico en frutas exóticas locales, platos típicos peruanos (cereales, quinua y papas) y cocina mediterránea.

En este hotel nos quedamos dos noches a la llegada a Lima y una noche antes de salir de vuelta hacia Italia.
Colazione dell'hotel

Primera parada fue un banco en el cajero automatico donde sacamos dinero con un cambio favorable. Las comisiones rondaron los € 3.00.

La moneda local es el sol o soles y por €1 nos dieron 3.38soles.

Un taxi, llamado por el hotel, nos llevó al distrito Barranco (en la costa) por 10 soles.

 

Era temprano y el cielo era blanco debido a una niebla espesa y baja. ¡Nada de sol!
Via di Barranco

Barranco es un pequeño “barrio” y el distrito más pequeño de Lima.

Se encuentra en lo alto de un promontorio con vista al mar. Es famoso por sus clubes nocturnos, galerías de arte y antiguas “casonas”, grandes casas coloniales transformadas en hoteles y restaurantes.
Cruzamos “el puente de los suspiros” conteniendo la respiración (como leímos en un folleto) expresando el deseo de regresar.

Bajamos de un puente de madera y llegamos a la Carretera Panamericana que corre a lo largo de la costa. Teníamos delante de nosotros el océano Pacífico! Fue la primera vez que lo vi. La playa era inmensa y la orilla estaba muy lejos.

La Carretera Panamericana es definitivamente la carretera más grande de Lima. Andamos por el paseo marítimo fotografiando el mar y los cormoranes que volaban sobre nuestras cabezas para ir a pescar en el océano.

Ocasionalmente, en el paseo, notamos señales que indicaban la salida de emergencia en caso de un tsunami.

Más tarde supimos que un tsunami causó mucho daño hace unos años, y desde entonces se han emitido avisos de advertencia para la población.
Paseando llegamos al barrio de Chorrillos. Aqui los carriles de la Carretera Panamericana estaban separados por jardines de flores bien cuidados con fuentes y estatuas de parejas abrazadas, muy románticas.
Lima - Salto del Fraile

Tomamos un taxi y fuimos a ver el “Salto de Fraile” en el “morro de Chorrillos” (playa Herradura), una formación rocosa desde donde, según la leyenda, un muchacho separado de su amada y obligado a tomar las órdenes dominicanas, se arrojó al Oceano vestido de fraile. La chica, que estaba en un barco obligada por su padre, al ver el gesto del novio, se arrojó ella también al mar para alcanzar a su amor.

Ahora hay un famoso restaurante especializado en gastronomía peruana.
Nos detuvimos para contemplar el mar, las olas y el arco de piedras.

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¡El mar era un poco turbulento! Los pelícanos volaban hacia el puerto. Mientras fotografiaba las olas del mar y los pelícanos, dos delfines se acercaron, probablemente rodeando un banco de peces.

Ristorante Panchitaregresamos andando a Chorrillos. Era la hora del almuerzo y fuimos a un restaurante cerca del hotel que nos habían recomendado. El restaurante se llama “Panchita” (calle 2 de Mayo, 298 Miraflores). Es un restaurante muy acogedor y característico, con un gran horno de leña y un rico buffet en el centro.

La gastronomía peruana es muy variada, desde carne hasta pescado y nunca hay escasez de papas ¡hay 3000 tipos de papas! Tomamos el “ceviche”, un pescado marinado con limón, cebolla y varias especias, incluyendo chili (aji), todo adornado con papas cocinadas en horno de leña y un tipo de maíz blanco gigante (choclo); brochetas de pollo siempre echa al horno adornadas con papas y maíz gigante, pan y agua.
Pagamos 391 soles las cuatro, probablemente no es un restaurante barato para estar en Perú, pero sin duda es muy bueno y lo recomiendo.

Durante los paseo que dimos en Lima, me sorprendió mucho notar que no vi nadie fumando ¡realmente nadie! ¡No habías colillas en el suelo! Sorprendente.

A las 14:00 regresamos al hotel porque teníamos una cita con nuestra guía Mónica (peruresponsabile) y junto con el conductor (Juan) comenzamos el recorrido por la ciudad.

El beso - LimaPrimera parada el “Parque del Amor“.

El parque está ubicado en el distrito de Miraflores y está dedicado a los amantes de Lima. Además de estar ubicado en una colina panorámica desde la cual se puede admirar el Pacífico, este parque tiene una pequeña plaza con asientos de cerámica de colores y en el centro una estatua hecha por el escultor Victor Delfin. Esta escultura llama “el Beso”, representa a un hombre y un mujer besándose apasionadamente.

¡La puesta de sol desde este punto de vista debe ser espectacular! Frente al Pacífico vimos a los parapentes que despegaban del parque para aterrizar en la orilla del mar.

Volvimos al coche donde Juan no estaba esperando.
Plaza de Armas - Lima
Hicimos un recorrido por los barrios típicos donde vimos hermosas casas coloniales de diferentes colores dejadas por los españoles conquistadores.

Llegamos al centro histórico de Lima, donde Juan nos dejó y con Mónica paseamos hasta la plaza de San Martín, donde está la estatua del héroe Josè de San Martín y llegamos a la “plaza de Armas” (o plaza Mayor), que es la plaza principal de la ciudad, rodeada por el edificio del gobierno, la catedral, el ayuntamiento y otros edificios de estilo colonial, color amarillo.

Seguimos por las calles centrales escuchando las historias de Mónica sobre la ciudad y sus anécdotas, entre ellas, los episodios de muchos edificios incendiados por cortocircuitos.

El recorrido continuó con la iglesia de San Francisco de Asis y, sobre todo, la visita a las catacumbas (15 soles por persona).

La iglesia es de estilo barroco, de color amarillo monumental, como casi todas las grandes estructuras.

Bajamos al sótano de la iglesia para visitar las catacumbas.

Se cree que las catacumbas albergaron a 25,000 personas y se estima que hay 70,000 huesos.

La visita al sótano duró aproximadamente media hora, luego volvimos a subir y fuimos a ver la biblioteca donde el acceso al interior no estaba permitido, pero pudimos ver desde la entrada las estanterias con los miles de antiguos libros.

Es una biblioteca con estantes de madera clásicos que contienen 25,000 libros, incluidos algunos volúmenes muy raros de los siglos XV y XVIII, rollos de pergamino y libros en varios idiomas, algunos de los cuales son desconocidos.

Superamos la biblioteca y fuimos al museo. Aquí, me impresionaron los viejos libros de música escritos y pintados a mano. Por último vimos la iglesia blanca de San Francisco de Asis y el magnifico coro.

Al final de la visita volvimos a pasear por las calles del centro de Lima, y nos reunims con Juan, que nos esperaba en una calle.

Pedimos dejarnos cerca del “parque de fuentes mágicas”” para ver el espectáculo nocturno del “circuito mágico del agua”.
El parque, dividido en dos por un camino interno, estaba lleno de personas que buscaban un buen lugar para disfrutar del espectáculo de los juegos acuáticos de las fuentes animadas al ritmo de la música. Las figuras dibujadas por láser en la pared del agua representaban la historia de Perú desde los Inkas hasta hoy.

Muy agradable, especialmente para los niños.

Regresamos al hotel y comimos una ensalada en un bar cercano, que no recomiendo.

En Lima, como ya he mencionado, volvimos el último día del viaje, antes de volar hacia Italia.

Visitamos el sitio arqueológico de “Huaca Pucllana”, los adoradores del Templo del Mar (15 soles por persona).

El sitio es un gran centro ceremonial construido entre los siglos VI y VII d. C. por la civilización “Lima” que se desarrolló en la costa central entre 200 y 700 DC. La estructura tiene 500 m de ancho, 100 m de largo y 20 m de alto. Se compone de varias áreas y recintos donde se realizaron diferentes actividades.

Lima - Huaca PucllanaHuaca Pucllana

Los “Lima” eran una población que vivía de la agricultura, la pesca, la caza y las actividades artesanales. Construyeron centros ceremoniales como Huaca Pucllana, donde se reunían para las actividades administrativas y religiosas. El centro se construyó sobre un terraplén, levantando las primeras paredes con ladrillos de arcilla y paja (adobes) dispuestos verticalmente, creando almacenes interiores, cercas, escaleras, rampas y plazas.

Estas áreas se utilizaron durante un período de tiempo limitado, al final del cual se rellenaron y se cubrieron con tierra para luego levantar nuevos muros y recrear los espacios interiores. Y así sucesivamente hasta crear una pirámide truncada de “adobes” pintada de amarillo de unos 20 m de altura. Durante las excavaciones y trabajos de restauración, además de los diversos objetos ofrecidos a los dioses, se encontraron momias, tanto dentro de las paredes como en el subsuelo.

Recomendado:

– Cenar en el restaurante “Panchita”: planifique al menos 4 días para visitar mejor la ciudad y los museos.

No recomendado:

– Tomar los taxis “privados” que se proponen dandole al claxon. ¡Tenga cuidado con las cámaras y especialmente con los teléfonos moviles!

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